Lavadoras…

Me anímo a escribir esta idea, gracias a una persona que al ver una de mis fotos me pregunto si lo que había a mi lado eran “lavadoras”.

La imagen en cuestión se remonta a principios de los años 2000, estaba en las oficinas de Agfa Madrid, situada en el paseo de la castellana, justo frente al estadio Santiago Bernabéu del Real Madrid y lo que tenia a mi lado eran filmadoras laser de alta tecnología, con algunas patentes de la NASA, por aquellos años una tecnología muy revolucionaria a la cual llegue a conocer muy bien, tanto fue así, que en algún momento y en muy breve tiempo me resulto aburrida; al punto que, con algunas otras influencias, deje todo ese entorno profesional, para dedicarme a internet y todo lo que ha derivado en las tecnologías de telecomunicaciones, comercio y marketing digital.

Siento ahora que escribo estas líneas, el paso de los años y lo que representa el tiempo en la creatividad y el desarrollo personal de cada individuo, muchos podrían decir, que el ser humano nunca deja su vocación por ser creativo, pero la realidad es que a medida que se evoluciona en el tiempo, también la capacidad creativa se vuelve pesada, dando paso a alimentarse en si mismo de su propio pasado, sobreponerse en ese empeño depende mucho de los resultados y su repercusión emocional, pues el mismo tiempo te ha cargado de responsabilidades que nunca antes pesaron tantos.

Llegado a este punto, siento como si todo lo que haga, sea solo para cubrir los costos de vida, dando paso a sentir aquellas cosas simples, que siempre estuvieron a nuestro alrededor y no la percibimos de la misma manera.

Hoy disfruto montarme en mi auto, manejar sin detenerme, llegar a un espacio donde pueda apreciar la naturaleza en su esplendor y recordar que aquí radica el único lugar, en cientos de millones de años luz a nuestro alrededor, donde existe oxígeno, aire, mar, bosques, en fin, un entorno del cual solo tenemos uno pocos años para disfrutar.

Creo estar en el camino correcto, minimizar todo lo que haga perder ese maravilloso tiempo de disfrutar de los pocos años de vida, ser mezquino del trabajo, el dinero, y la voluntad de otros, no te permite distinguir la única realidad que tenemos, somos parte de todo lo que nos rodea, quererlo cambiar ya es el más sacrificado de nuestros esfuerzos.